Vacaciones y cierre temporal

No será un cierre definitivo, pero sí temporal. El caso es que haré un paréntesis o una pausa en este mi blog personal, escribiendo bastante menos en las próximas semanas. No obstante, no quería irme sin dar unas pistas de lo que vendrá a mi regreso, tras mi escapada a tierras de Segovia, y sin dejar algunas pinceladas de literatura (que también es un arte y merecía una mención en mis “Cursos de Arte Virtual“).

Vacaciones y rumbo a Segovia
Vacaciones y rumbo a Segovia

La importancia de las vacaciones

Haya paz y que nadie tema: no va a ser una de mis entradas de 3.000 palabras ni mucho menos. Esta vez seré breve o por lo menos todo lo breve que podría ser yo.

A la vuelta de mis aventuras por Segovia, prometo alguna foto y contar experiencias (positivas y no tan positivas) de mi pequeño viajecito. No haré un desplazamiento largo en avión por razones obvias: este año no es el mejor para moverse lejos, que no se sabe si la pandemia del coronavirus me dejaría regresar a casa. Pero como España es un lugar ideal para recorrer, con buen comer y buen dormir asegurado, a ello iré. ¡¡A disfrutar, claro!!

El descanso es tan necesario como obligado, y no puedo resistirme a hacer algo que es forzado. Me someto a la autoridad y me voy de vacaciones.

Y para finalizar una interesante reflexión que sirve para impulsar el turismo de la naturaleza, que con la pandemia nada mejor que estar distanciados unos de otros y de paso, aprovechar para disfrutar de los paisajes naturales. Nada de ciudades, o al menos, el tiempo mínimo para ver sus monumentos artísticos.

Introducción al turismo en espacios naturales

Una aproximación teórica a las características que presenta el turismo en los espacios naturales obliga a integrar esta temática en el marco de las nuevas orientaciones basadas en el desarrollo de fórmulas turísticas alternativas, surgidas desde mediados de los ochenta como respuesta a la situación de crisis e incertidumbre experimentada por el turismo de masas o modelo turístico conven-cional en las sociedades desarrolladas. Dicho de otro modo, se trata de enmarcar la práctica del turismo en el contexto de la irrupción de nuevas modalidades basadas en el aprovechamiento “sostenible” de entornos de carácter rural y natural, lo que ha supuesto el auge del denominado, de forma genérica y globalizadora, Ecoturismo, aunque con un sentido similar se utilicen con frecuencia otros vocablos como Turismo Verde o Sostenible, Turismo de la Naturaleza, Turismo Activo, Turismo Rural, Turismo Ecológico, Turismo de Aventura, Tu-rismo de Escaso Impacto, Turismo Blando, etc….creando en ocasiones una cierta confusión terminológica. El denominador común de estos turismos es doble y tiene que ver, por un lado, con una ubicación física en espacios de carácter rural y/o natural; y por otro, con la práctica de un tipo de actividades asociadas a un concepto de ocio o de vacaciones activas. Se hace referencia, por tanto, a nuevas prácticas turísticas, vinculadas, indistintamente, si bien con ciertos matices y diferenciaciones entre ellas, a condiciones como “ecológico” y “activo”. Desde esta perspectiva, las páginas que siguen se centran básicamente en el análisis y comentario de los siguientes aspectos: en primer lugar, y con el propósito de ofrecer un marco interpretativo global, se profundiza en los funda-mentos explicativos de estas nuevas modalidades, lo que supone insistir tanto en los factores coyunturales, relacionados básicamente con la “crisis del modelo turístico de sol y playa” y el declive del mundo rural en los países desarrollados, como muy especialmente en los planteamientos ideológicos y políticos que les sustentan y sirven de soporte. Como se verá, el ecoturismo está estrecha-mente conectado con los valores y la filosofía del ecologismo y, relacionado con esto mismo, con el concepto de “conservación” lo que supone profundizar en aspectos clave como la “sostenibilidad” y la planificación y el “desarrollo sostenible” como principios fundamentales en los que se apoya, al menos desde un punto de vista ideológico, la teoría y la práctica de las vacaciones en la naturaleza; en un estadio posterior, se pasa a identificar y definir con mayor preci-sión y claridad el concepto de Ecoturismo y sus rasgos diferenciadores, para a continuación centrarnos en el análisis del mercado de este tipo de turismo, aten-diendo a las peculiaridades de su oferta y demanda. En este contexto, se realiza un desglose pormenorizado de las distintas posibilidades de tipo deportivo-recreativo y de animación sociocultural inherentes a la práctica del Ecoturismo (condiciones de oferta), así como de las motivaciones y características que sin-gularizan a los nuevos tipos de consumidores (“ecoturistas”). El artículo finaliza realizando una referencia explícita a la vinculación del tu-rismo con un tipo de espacios naturales específicos, a saber, los espacios naturales protegidos. Con estos fines, se comentan las peculiaridades inherentes a este tipo de entornos y se hace un breve repaso de las técnicas de gestión habitual.

LOS FUNDAMENTOS DEL TURISMO EN LOS ESPACIOS NATURALES Y RURALES.

Es sabido que el medio natural constituye una de las bases del desarrollo y de la localización del turismo, actuando tanto como soporte físico sobre el que se diseñan y se ubican las distintas actividades, como factor de atracción de los flujos turísticos. Así se ha explicado tradicionalmente el auge experimentado por el turismo convencional o turismo de masas, identificado principalmente con las modalidades asociadas al modelo turístico de sol y playa en los espacios litorales, y al turismo de nieve o blanco, en las áreas interiores o de montaña, cuyo funcionamiento se ha basado en el aprovechamiento intensivo de determinados recursos naturales.Va a ser precisamente el carácter intensivo de la explotación de estos recursos, unido a patrones de aprovechamiento y modelos de implantación territorial en muchas ocasiones agresivos con el medio natural y cultural, una de las razones fundamentales en la explicación de la situación de crisis y deterioro de la competitividad que experimenta el turismo convencional, al constatarse sus numerosas deficiencias e inconvenientes, en particular por lo que se refiere alturismo de sol y playa. A este respecto, tanto la Organización Mundial del Turismo como numerosos expertos han destacado las singularidades pero también las rigideces de un modelo concebido y ofertado a gran escala, concentrado desde el punto de vista de la oferta (grandes cadenas hoteleras en EEUU, tour-operadores en las costas mediterráneas europeas ) y masificado desde la perspectiva de la demanda (sa-turación de espacios), con un escaso, por no decir nulo, interés en la conserva-ción y desarrollo de los recursos naturales y culturales del interior (patrimonio dormido), cuyas consecuencias pueden contemplarse desde tres perspectivas di-ferentes y complementarias entre sí: por un lado, y desde el punto de vista del propio turista, proporciona una imagen incompleta, y en todo caso sesgada, del país visitado y se basa en la oferta de actividades de esparcimiento poco o nada creativas (tumbarse al sol, salir de copas, shopping, consumismo,etc.. ) generando un modelo de turista pasivo. Por otro lado, y desde la óptica de la comu-nidad receptora, genera pocos beneficios directos, acaparados por las grandes cadenas de hoteles y restaurantes, si bien hay que reconocer que crea riqueza y empleo, pero con importantes contrapartidas sociales y ambientales (ruidos, molestias, invasión desmesurada de visitantes, colonización de espacios, satura-ción, congestión, etc..). Finalmente, y por lo que tiene que ver con los efectos sobre el entorno natural y cultural, la aplicación de este modelo ha traído consigo no pocas veces un inevitable deterioro del paisaje y del medio ambiente, y lo que es peor, una pérdida de su autenticidad, al permitir una brutal transformación de municipios y espacios, de manera que es imposible reconocerlos tal y con lo que eran en el pasado.

1. A todo ello, y de manera especialmente relevante, deben añadirse los efectos que, sobre la evolución del sector en los destinos turísticos tradicionales de sol y playa, han tenido los cambios estructurales del entorno económico mundial en las últimas décadas, especialmente desde finales de los ochenta, y que se han traducido en alteraciones de las tasas y niveles de crecimiento anteriores, con una clara tendencia a la moderación e incluso al estancamiento, induciendo estrategias de reestructuración y favoreciendo el desarrollo de productos turísticos alternativos (OMT,1998). A modo de síntesis, este conjunto de cambios se relacionan fundamentalmente con los siguientes aspectos: de un lado, la intensificación de los procesos de globalización en cuanto a áreas receptoras, a medida que se contraen los espa-cios de conexión, por efecto de las mejoras en la accesibilidad y el abaratamiento de los costes del transporte, y que permite incorporar nuevas periferias como destinos turísticos en el panorama internacional, (Caribe, Sudeste Asiático, Oceanía- “la cuarta periferia” de GORMSEN (1981), con ventajas comparativas (exotismo, calidad ambiental, precios más baratos, etc..) y en definitiva, se traduce en un endurecimiento de las condiciones de la competencia. Por otro lado, y en un contexto socio-económico internacional marcado por la transición de la Sociedad Industrial a la Sociedad Informacional (CASTELLS, M.,1997) los efectos del cambio tecnológico y sus implicaciones en aspectos como el aumento del tiempo de ocio (vacaciones) y su flexibilización (más y divididas en perio-dos más cortos) generan alteraciones tanto en los modos de diseñar y gestionar la oferta (nuevas formas de producción más flexibles e informatizadas), como en los gustos de los consumidores (auge de los productos turísticos de duración corta -fines de semana, puentes, etc..-). Una demanda, por otro lado, cada vez más exigente y sofisticada, en la que se observan además nuevas preferencias concretadas en un mayor interés y sensibilidad por el medio ambiente y contac-to con la naturaleza, en un contexto de desarrollo del ecologismo como para-1 El sector turístico se ha caracterizado tradicionalmente por ofrecer vacaciones estandarizadas a turistas inexpertos, caracterizados por motivaciones muy básicas (sol y playa) a precios bajos. El paradigma de la productividad en masa del sector industrial, basado en economías de escala y la estandarización fue adoptado por el sector turístico, generando la producción de paquetes turísticos rígidos, controlados por grandes touroperadores y mayoristas, que permiten mantener costes de producción reducidos a fin de ofrecérselos a turistas para quienes la calidad del producto con-sumido importaba menos que el precio (OMT, 1998, 381).
Vacaciones en la naturaleza: reflexiones sobre el origen, teoría y práctica… Polígonos. Revista de Geografía, 14 (2004); pp. 17-52 21 digma proyectable sobre todos los ámbitos de la vida y consolidación de la cultura ambiental, a lo que no es ajeno el mayor nivel educativo y cultural de la población. Y relacionado con esto, una mentalidad mayoritaria caracterizada por una mayor preocupación por la salud y la forma física, una búsqueda de lo auténtico, de lo natural, de lo ecológico y, en definitiva, una conciencia cada vez más extendida de cansancio hacia las formas de vida urbanas caracterizadas por la agitación, el desasosiego y la aparición del estrés como elemento inseparable de la jornada laboral, todo lo cual induce nuevos comportamientos, nuevas preferencias y actúa como catalizador de la diversificación del producto turístico, impulsando los turismos alternativos, y muy especialmente todas las tipologías relacionadas con el turismo “verde”

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